Reformas integrales en Cassà de la Selva
En Cassà de la Selva la tipología dominante es la casa de cós entre medianeras: fachada estrecha, mucha profundidad y patio detrás. La reforma que mejor funciona pasa por llevar luz al medio de la casa —lucernario, patio o escalera abierta— y concentrar los servicios en un núcleo compacto. Alrededor del núcleo están los vecindarios, con masías y casas de payés que piden otra manera de trabajar.
Las casas de cós del centro de Cassà tienen una anchura de crujía de cuatro a seis metros y una profundidad que a menudo supera los veinte. El resultado es siempre el mismo: luz en las dos fachadas y una franja central oscura y mal ventilada, ocupada históricamente por la escalera y por los servicios. Esa es la clave de toda reforma en esta tipología, y no es decorativa. Un lucernario sobre la escalera, un patio de luz interior o una escalera abierta con barandilla permeable cambian más la casa que cualquier acabado.
Su origen explica cómo están hechas. Buena parte del crecimiento del núcleo está ligado a la industria del corcho, que llenó las calles de casas entre medianeras construidas en poco tiempo y con los materiales que había a mano: plantas bajas de mampostería y tramos de tapia, techos de viguetas de madera con revoltón cerámico o machihembrado, y escalera estrecha pegada a una medianera. Son casas que aguantan bien si el agua nunca ha entrado, y que dan sorpresas si ha entrado.
Estructuralmente, en la casa de cós las medianeras trabajan como muros de carga y, cuando la profundidad es grande, hay una pared de travesía intermedia que recoge las vigas. Cualquier abertura en estas paredes afecta al sistema entero y necesita apuntalamiento previo y dintel calculado, no un perfil puesto a ojo. Es uno de los trabajos donde más se nota la diferencia entre hacerlo bien e improvisar, y donde más conviene que el presupuesto lleve el cálculo detrás.
El punto que más catas pide es el empotramiento de las cabezas de viga en la fachada y en la medianera. En casas con filtraciones antiguas por cubierta o por un canalón que ha goteado durante años, la madera se pudre precisamente ahí, donde no se ve. Antes de cerrar precio abrimos catas en los puntos críticos; es una hora de trabajo que evita una modificación de contrato a media obra. Cuando la viga es recuperable, se refuerza y se mantiene; cuando no, se sustituye el tramo concreto.
Junto a las casas de cós está el segundo parque del municipio: bloques plurifamiliares de tres y cuatro plantas de los años sesenta, setenta y ochenta, a menudo sin ascensor, levantados sobre los ejes de salida del pueblo. Aquí lo que manda ya no es la madera sino las instalaciones originales, los baños diminutos con bañera empotrada y los forjados de viguetas prefabricadas de hormigón. En los edificios de ese periodo, si hay síntomas vale la pena una cata y un ensayo antes de decidir nada, y no al revés.
Las humedades de la planta baja son la queja número uno del núcleo. La mayor parte de estas casas tienen el pavimento directamente sobre el terreno, sin cámara ventilada ni ninguna barrera, y el muro sube agua por capilaridad hasta que encuentra por dónde evaporarla. La tentación es sellar con un mortero impermeabilizante y pintura plástica: eso no quita el agua, la desplaza medio metro más arriba. En el blog explicamos cómo distinguir capilaridad, condensación y filtración, que es lo primero que hay que saber antes de gastar un euro.
Cuando se rehace la planta baja, la solución pasa por materiales transpirables y por no tapar el problema: solera ventilada o cámara sanitaria si la altura lo permite, revocos de cal en lugar de cemento en la franja baja, y barrera contra la capilaridad en el muro cuando es viable. Al mismo tiempo se aprovecha para resolver la ventilación general de la vivienda según el DB-HS3, que en una casa profunda no es un trámite sino la diferencia entre tener condensaciones cada invierno o no tenerlas.
La reforma integral de una casa de cós funciona mejor si los servicios se concentran. Agrupar baño, cocina y lavadero alrededor de un mismo paso de instalaciones acorta recorridos de desagüe, permite cumplir pendientes y ventilaciones primarias del DB-HS5 sin inventar trazados imposibles y deja libres las crujías con luz. En casas de veinte metros de profundidad, cada metro de bajante mal planteado se paga en obra y en ruido.
La logística del núcleo antiguo condiciona el calendario tanto como el trabajo. Las calles son estrechas, la fachada mide cuatro o seis metros y el patio trasero a menudo no tiene paso rodado: el escombro sale a mano por el pasillo y el material entra por el mismo sitio. Hay que reservar espacio en la vía pública para el contenedor, prever camión pluma si hay que subir material a cubierta y respetar los horarios de ruidos. Todo eso debe estar en el presupuesto desde el principio, no descubrirse la primera semana.
Fuera del núcleo están los vecindarios y el diseminado, con masías y casas de payés ligadas históricamente al corcho y a la agricultura. En ellas, la rehabilitación sigue un orden que no es negociable: cubierta, estructura, humedades, instalaciones y acabados. Hacerlo en otro orden es tirar dinero, porque un acabado colocado antes de que la cubierta esté estanca se rehará. También cambia el suministro: en muchas casas del diseminado el saneamiento es autónomo y el agua viene de pozo, y ambas cosas hay que medirlas en la visita porque fijan el techo de lo que luego se le puede pedir a un baño o a una cocina.
El pasado corchero ha dejado otro encargo característico: naves y antiguas fábricas dentro o junto al núcleo que hoy se reconvierten. Cuando se trata de adecuarlas para una actividad, entran en juego las reformas de locales y oficinas y, muy a menudo, la sustitución de la cubierta por una cubierta de panel sándwich aislada, que resuelve estanqueidad y aislamiento en una sola operación y acorta el tiempo con el edificio abierto.
En la fachada y en la carpintería se juega buena parte del confort y del aspecto de la calle. Las ventanas originales de madera con vidrio simple se pueden restaurar o sustituir, pero la composición de huecos, los materiales y los colores del núcleo antiguo suelen estar regulados por el planeamiento, y algunos edificios pueden tener algún tipo de protección en el catálogo municipal. Se comprueba siempre antes de decidir, porque condiciona desde el tipo de persiana hasta el color de la carpintería. Una vez resuelto, el orden de inversión lo tiene en el artículo sobre por dónde empezar a aislar.
En Cassà, la categoría del trámite la decide hasta dónde llega la obra: si se queda en distribución y acabados interiores o si toca estructura, fachada o volumen. Con casas de cós entre medianeras, esa frontera se cruza más a menudo de lo que parece, porque quitar una pared de arriba abajo o abrir el patio acaba afectando a elementos que reparten carga. A eso se suman los permisos de ocupación de vía pública para andamio o contenedor. Lo comprobamos antes de cerrar el presupuesto y lo tramitamos nosotros; el criterio general está en permisos para reformar.
Cassà queda a unos treinta minutos de nuestra base, dentro del radio donde trabajamos habitualmente con equipo propio y sin recargo de desplazamiento. Si quiere hacerlo todo de una vez, la reforma integral es el formato que mejor encaja con esta tipología; si prefiere repartir la inversión, se puede planificar por fases sin repetir trabajo. Las franjas de precio orientativas son las mismas que en el resto de la comarca: lo que cambia es el estado de partida de la casa.
Servicios destacados en Cassà de la Selva
Preguntas sobre reformas en Cassà de la Selva
¿Hacen reformas en Cassà de la Selva?
Sí. Cassà de la Selva (Gironès) está dentro de nuestra zona de trabajo habitual con equipo propio, sin recargo de desplazamiento. Hacemos reformas integrales, cocinas, baños y rehabilitación, y la visita para valorar la obra es gratuita.
¿Cuánto cuesta una reforma en Cassà de la Selva?
Las franjas son las mismas que en el resto de la comarca: de 450 a 1.350 €/m² en una reforma integral según el nivel, de 4.500 a 9.000 € un baño completo y de 6.500 a 14.000 € una cocina. Lo que cambia entre municipios no es el precio unitario, sino el estado de partida del edificio y la facilidad de acceso a la obra.
¿Se encargan del permiso en el ayuntamiento?
Sí. Tramitamos la comunicación previa o la licencia de obras en el Ayuntamiento de Cassà de la Selva, reservamos el contenedor y gestionamos el escombro en planta autorizada con el justificante de vertido.