Reformas integrales en Banyoles
Banyoles es nuestra zona: tenemos la base en Fontcoberta, a pocos minutos. Aquí reformamos desde pisos del crecimiento de los años 70 hasta casas de piedra del casco antiguo y del entorno del lago, donde el trabajo empieza siempre por la humedad y la estructura antes de hablar de acabados.
El casco antiguo de Banyoles no se parece al de ningún otro municipio de la comarca, y buena parte de la explicación está en el subsuelo. La villa se levantó sobre travertino, la piedra caliza porosa que ha ido depositando el agua de los manantiales del lago, y el núcleo antiguo está atravesado por la red de canales de riego que sale de él y baja hacia el Terri. Piedra que absorbe y agua que corre a poca profundidad: de ahí viene la patología dominante de las casas entre medianeras del centro, la humedad de capilaridad que sube por los muros de planta baja y las eflorescencias de sales que revientan el revoco uno o dos inviernos después de haberlo rehecho.
En estas casas lo que no funciona es tapar. Un mortero de cemento y una pintura plástica sellan el paramento, el agua sigue subiendo y la sal cristaliza justo detrás de la capa impermeable hasta hacerla saltar. El tratamiento que aguanta tiene tres piezas: barrera química inyectada en la base del muro para cortar la ascensión capilar, revoco de reposición con morteros de cal o morteros de saneamiento que dejan transpirar la pared, y drenaje perimetral cuando la casa tiene terreno detrás. Si además hay que rehacer el pavimento de planta baja, un forjado sanitario ventilado es mejor solución que cualquier lámina colocada por el interior.
El segundo punto crítico del casco antiguo son los techos. Muchos son de vigas de madera con revoltón cerámico o con entrevigado de rasilla, y el lugar donde fallan es siempre el mismo: la cabeza de la viga, allí donde se empotra en el muro y donde se acumula la humedad. Antes de dibujar ninguna distribución hacemos catas para ver cómo está la madera, si hay carcoma u hongos y qué sección queda sana. Según lo que aparece, la reparación va desde la prótesis de resina con barras de acero en la cabeza de viga hasta la sustitución por perfiles metálicos. Y ninguna abertura nueva en un muro de carga se ejecuta sin cálculo previo y sin el permiso que le corresponde.
Trabajar en el centro de Banyoles tiene una logística propia que debe estar en el presupuesto y no descubrirse a media obra. Las calles son estrechas, buena parte son peatonales o de plataforma única con pavimento de piedra, y la carga y descarga tiene horarios. El día de mercado, la Plaça Major y las calles del entorno quedan ocupadas y allí no se planta ningún camión. Todo eso significa contenedor pequeño o sacos de escombro con reserva de espacio en el ayuntamiento, protección del pavimento cuando hay maquinaria y, a menudo, transporte manual del material desde donde para el camión hasta el portal.
Fuera del núcleo histórico, los bloques de pisos del crecimiento de los años sesenta y setenta son la otra mitad del trabajo. Repiten un patrón reconocible: instalación eléctrica antigua sin toma de tierra y con sección justa, bajantes generales de fibrocemento, fachada sin aislamiento en la cámara, carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico, cocina cerrada con galería y un único baño con bañera que ventila a un patio de luces. La reforma integral de estos pisos pasa por cuadro y circuitos nuevos con diferenciales, red de desagües rehecha, cambio de carpintería con vidrio bajo emisivo y, casi siempre, abrir la cocina hacia el comedor.
Un detalle de estos edificios condiciona el calendario más de lo que parece: muchos son de cuatro plantas y no tienen ascensor. Todo lo que entra y todo lo que sale lo hace por la escalera. Un baño completo genera varias toneladas de escombro entre alicatado, mortero y sanitarios, y bajarlas a mano no es lo mismo que bajarlas con montacargas. Lo tenemos en cuenta en los plazos y en cómo organizamos la semana, porque la escalera es compartida con los vecinos y no puede quedar llena de sacos. Cuando hay que tocar un bajante general, además, eso se habla con la comunidad antes de empezar, no el día que se pica.
En las zonas de crecimiento —Can Puig, la Farga, Mas Palau y el Pla de l’Ametller— predominan unifamiliares y adosados de los años ochenta y noventa. Aquí la patología no es estructural: es térmica y de acabados. Las cubiertas inclinadas se hicieron con poco aislamiento y sin cámara ventilada bajo teja, la planta bajo cubierta se ha acabado habilitando como habitación o despacho y en verano no se puede estar. La intervención habitual combina aislamiento de cubierta —por el interior con trasdosado, o por el exterior recuperando la teja si toca rehacer el tejado—, cambio de carpintería y sustitución de la caldera de gasóleo por aerotermia con suelo radiante.
Las casas con jardín próximas al lago y a los canales tienen una condición añadida: el nivel freático es alto y los sótanos y garajes lo notan cada invierno lluvioso. Impermeabilizar por dentro un muro que recibe presión de agua es perder el dinero, porque la lámina acaba trabajando a tracción, se desprende y a los dos años vuelve a haber manchas. Lo que resuelve es actuar por fuera cuando se puede excavar —tubo de drenaje, lámina nodular y gravas— y dejar el pavimento de planta baja sobre forjado sanitario ventilado, con entradas y salidas de aire en fachadas opuestas para que la cámara tire de verdad.
En el Pla de l’Estany el trabajo no acaba en Banyoles. En Porqueres, Camós, Cornellà del Terri, Fontcoberta y Melianta, Serinyà, Esponellà, Sant Miquel de Campmajor, Palol de Revardit, Vilademuls y Crespià lo que llega son masías y casas de payés. Fuera del núcleo urbano cambian las reglas: a menudo no hay gas natural ni alcantarillado, el agua viene de pozo y la potencia contratada se queda corta para una aerotermia y una placa de inducción. Comprobarlo en la visita —boletín eléctrico, caudal y calidad del agua, sistema de saneamiento, acceso para el camión— evita tener que replantear las instalaciones a media obra.
En Banyoles, la variable que decide el trámite a menudo no es el alcance de la obra sino dónde cae el edificio. Dentro del núcleo antiguo, el planeamiento puede fijar condiciones específicas para fachadas, carpinterías, cubiertas y elementos vistos, y conviene consultarlas antes de encargar nada: condicionan material, color e incluso el tipo de abertura, y corregirlo con la carpintería ya fabricada no tiene ninguna solución barata. Fuera de ese ámbito se aplica el criterio común, que tenemos explicado en la guía de permisos. De lo que no se escapa ninguna obra es de la parte logística: ocupación de vía pública pedida con antelación para el contenedor o el andamio, y escombro en planta autorizada con el justificante de vertido.
Lo que más nos piden en Banyoles son tres cosas: rehabilitar una casa de piedra sin que la humedad vuelva a los dos inviernos, poner al día un piso de los setenta de una sola tirada, y cambiar la bañera por una ducha enrasada en un baño que no se ha tocado nunca. Cada uno de esos trabajos tiene su página de servicio con el detalle técnico, y las franjas de precio orientativas del mercado las publicamos por tipo de obra. Esta página no lo repite: recoge solo lo que cambia por trabajar en Banyoles y en el Pla de l’Estany.
Preguntas sobre reformas en Banyoles
¿Hacen reformas en Banyoles?
Sí. Banyoles (Pla de l’Estany) está dentro de nuestra zona de trabajo habitual con equipo propio, sin recargo de desplazamiento. Hacemos reformas integrales, cocinas, baños y rehabilitación, y la visita para valorar la obra es gratuita.
¿Cuánto cuesta una reforma en Banyoles?
Las franjas son las mismas que en el resto de la comarca: de 450 a 1.350 €/m² en una reforma integral según el nivel, de 4.500 a 9.000 € un baño completo y de 6.500 a 14.000 € una cocina. Lo que cambia entre municipios no es el precio unitario, sino el estado de partida del edificio y la facilidad de acceso a la obra.
¿Se encargan del permiso en el ayuntamiento?
Sí. Tramitamos la comunicación previa o la licencia de obras en el Ayuntamiento de Banyoles, reservamos el contenedor y gestionamos el escombro en planta autorizada con el justificante de vertido.