Por qué estas fotografías son nuestras
Las imágenes de esta página salen del archivo propio de la empresa y están tomadas a pie de obra, con lo que había a mano ese día. No hay estilismo, no hay luz de plató y no hay ningún render: hay la luz que entraba por la ventana y el material que todavía no se había recogido. Publicarlas así tiene un coste —algunas no son bonitas— y una ventaja que lo compensa: se pueden comparar con lo que verá si viene a visitar una obra en ejecución.
Eso no significa que toda la web sea fotografía de obra. En las páginas de servicio hay imágenes que son recreaciones ilustrativas de acabados y de tipologías de reforma, y se identifican como tales allí donde aparecen. Sirven para enseñar una solución o un tipo de acabado cuando todavía no tenemos documentación propia, nunca para atribuirnos un trabajo que no hemos hecho. La regla es simple: si una imagen se presenta como obra nuestra, es obra nuestra.
Las fotografías de estado previo también se marcan. Son las menos agradables de mirar y las más útiles de todas, porque sin ellas cualquier resultado parece fácil. Cuando una ficha no tiene ninguna, es porque ese día no se hizo; no fabricamos una sustituta ni la tomamos prestada de otra obra.
La cifra que hay arriba no es un objetivo de marketing: es el recuento de lo que hay publicado en este momento. A medida que archivamos fotografías nuevas y podemos identificarlas con suficiente seguridad, la página crece.