Puertas interiores en Girona: correderas y plegables
Una puerta corredera empotrada libera unos 0,50 m² de suelo por cada paso de 800 mm: es exactamente el cuarto de círculo que barre una puerta abatible. El armazón se empotra dentro de un tabique que debe quedar acabado a 90 o 105 mm de grueso y el herraje admite hojas de hasta 120 kg. Se fabrica en pasos de 600 a 1.400 mm y en alturas de 2.110, 2.400 y 2.700 mm. Cuando la pared no lo permite, la alternativa es la puerta plegable de libro.
Las puertas son de las pocas partidas de una reforma que se deciden tarde y se pagan caras. Condicionan cómo se mueve el mobiliario, cuánta luz pasa entre estancias y cuánto suelo queda inutilizado detrás de cada hoja abierta: en un piso pequeño, tres puertas abatibles de 800 mm bloquean 1,5 m² de superficie útil.
Aquí entramos en el detalle de la carpintería interior que, dentro de una reforma integral, queda resumida en una sola línea de presupuesto: qué hay dentro de una pared con corredera empotrada, cuándo no se puede hacer y qué cambia entre un alma alveolar y una maciza.
Corredera empotrada: qué hay dentro de la pared
La corredera empotrada no cuelga de una guía vista: desaparece dentro de una estructura metálica que sustituye al tramo de tabique. Ese armazón se monta antes de guarnecer la pared y queda enterrado para siempre. Por eso se decide al principio de la obra, no cuando las paredes ya están hechas.
La hoja se desplaza sobre una guía de aluminio anodizado negro y el travesaño superior, de acero cincado prebarnizado 10/10, es el que aguanta el peso. Las ruedas están certificadas para 120 kg, y esa cifra decide qué alma de puerta puede permitirse. Un paso empotrado encadena cuatro trabajos —apertura, montaje, guarnecido y secado antes de pintar—, y el plazo lo concretamos en la visita.
- Pared acabada de 90 mm: alojamiento interior de 52 mm, hoja de 40 mm de grueso.
- Pared acabada de 105 mm: alojamiento interior de 65 mm, hoja de 55 mm de grueso.
- Dos versiones de armazón: para recibir revoco o para recibir cartón-yeso. No son intercambiables.
- Ruedas certificadas para 120 kg, con 8 rodamientos esféricos.
Pasos, alturas y espacio real que se gana
Una puerta abatible barre un cuarto de círculo de radio igual a la anchura de la hoja: con un paso de 800 mm, 0,50 m² de suelo que no se puede ocupar con nada. La corredera los devuelve enteros y deja libre el paso nominal completo, sin el grueso de la hoja abierta en medio.
En la tabla, la anchura de paso, las alturas que se tarifan y el suelo recuperado. Las medidas intermedias llevan un recargo del 15 %. El armazón se presupuesta aparte de la puerta y del montaje, y el precio sube con el paso y la altura: cuanto mayor es el hueco, más cara es la estructura. Unir dos estructuras dobles, para dos hojas en el mismo hueco, también tiene suplemento. Las cifras se las damos en el presupuesto, una vez hemos visto la pared.
- 600 mm — 2.110/2.400/2.700 — 0,28 m²
- 700 mm — 2.110 — 0,38 m²
- 800 mm — 2.110/2.400 — 0,50 m²
- 900 mm — 2.110/2.400 — 0,64 m²
- 1.000 mm — 2.110/2.400/2.700 — 0,79 m²
- 1.100 mm — 2.110 — 0,95 m²
- 1.200 mm — 2.110/2.400/2.700 — 1,13 m²
- 1.300 mm — 2.110/2.700 — 1,33 m²
- 1.400 mm — 2.110/2.400/2.700 — 1,54 m²
Cuándo no se puede empotrar una corredera
Tres condiciones, y se comprueban en la pared real, no en el plano. La primera: debe ser un tabique, no un muro de carga, porque el armazón vacía el grueso de la pared en ese tramo. En masías y casas de piedra, la mayor parte de paredes interiores gruesas son de carga.
La segunda: dentro de ese tramo no puede haber ni bajantes, ni tuberías, ni cajas eléctricas, ni conductos; la caja ocupa todo el grueso y no admite ningún cruce. La tercera es geométrica: al lado del paso hace falta pared continua donde entre la hoja, y como regla el conjunto ocupa el doble de la anchura de paso. Si falla alguna, quedan la corredera vista o la plegable de libro.
- Muro de carga: descartado.
- Instalaciones dentro del tabique: desviarlas o renunciar.
- Tramo de pared corto: cuente el doble del paso (900 mm de paso ≈ 1,8 m de pared).
- El tramo empotrado queda muerto: ni enchufes, ni interruptores, ni nada atornillado.
La puerta plegable de libro
La puerta de libro separa dos ambientes sin obra dentro de la pared: se monta en el cerco existente. Cerrada queda totalmente plana; abierta, las hojas se pliegan sobre sí mismas contra un montante. Es la salida natural cuando la corredera empotrada no es posible.
En modelos de dos hojas se elige la apertura, y es donde se gana o se pierde espacio: exterior, hacia la sala donde sobra sitio; interior, hacia la estancia pequeña; central, que reparte el pliegue a ambos lados y es la que menos recorrido libre pide a cada banda.
Las hay ciegas, con lamas de madera aligerada y perfiles de madera maciza teñida, y acristaladas, con cuarterones de vidrio y estructura íntegramente de madera maciza, más pesadas y más caras. Acabados: roble, pino, nogal y lacado blanco. Tiene sentido entre cocina y comedor, en vestidores y en pasos anchos. No, si debe hacer de aislante acústico: un conjunto plegado tiene más juntas que una hoja maciza con cerco.
Almas de puerta: lo que no se ve
Dos puertas con la misma chapa exterior pueden pesar el doble una que otra. La diferencia es el alma, y importa porque el aislamiento acústico depende básicamente de la masa: cuanto más pesa, más ruido detiene. Por eso no publicamos decibelios: dependen de la hoja y del montaje. Bajo la chapa o el lacado, las puertas bien hechas llevan base de MDF, que mantiene la hoja plana con los años.
- Alveolar: nido de abeja. La más ligera y económica, con poco aislamiento acústico y sonoridad hueca.
- Aglomerado tubular: más peso y rigidez con poco incremento de precio. El punto de equilibrio habitual.
- Aglomerado macizo: hoja llena. Mucho más pesada y estable, y claramente mejor acústicamente.
- Blindada: alma reforzada contra la apertura forzada. La más pesada y la que más exige a cerraduras y bisagras.
- Poliestireno expandido: ligera y con componente térmico, pero le falta masa para detener el ruido.
- Plomo: protección radiológica, para espacios con equipos de rayos X. Fabricación especial y la más cara.
La anchura de paso y la accesibilidad
Lo que cuenta es el paso útil, no el hueco de obra: el espacio libre con la puerta abierta del todo. Una abatible a 90° roba su grueso más el tope del cerco; la corredera empotrada deja el paso nominal entero. El criterio: 600 y 700 mm para baños pequeños, lavaderos y despensas; 800 mm si debe entrar una silla de ruedas o un andador, que es el paso libre de 0,80 m que exige la normativa de accesibilidad; 900 mm da margen para pasar con acompañante; de 1.000 mm en adelante, separaciones de ambientes y entradas.
Dos detalles que se descuidan. El espacio libre delante: de poco sirve un paso de 900 mm si delante hay 60 cm de pasillo. Y el tirador: el asa embutida obliga a pinzar con los dedos; con poca fuerza en las manos hay que pedir tirador de palanca. Pasar de 700 a 900 mm el primer día cuesta 20 cm más de pared; al final, rehacer el tramo.
Avance por un pasillo con puertas lisas de roble y marcos de junta abierta
Tres puertas lisas de roble con el marco de junta abierta: sin tapajuntas, la puerta queda embutida en el plano de la pared.
Cinco segundos, sin sonido y sin reproduccion automatica: el video no se descarga hasta que lo pone en marcha.
Cómo lo dejamos
Recreaciones ilustrativas de las soluciones y los acabados que utilizamos. Las fotografías de obras reales están en el apartado de proyectos.
Qué incluye el servicio
Todo esto va dentro del presupuesto cerrado. Lo que no esté, se lo diremos antes.
- 01
Comprobación previa
Grueso acabado de la pared, tramo libre y qué pasa por dentro del tabique, antes de encargar nada.
- 02
Armazón para corredera empotrada
Para recibir revoco o cartón-yeso, guía de aluminio anodizado y ruedas para 120 kg.
- 03
Puertas de paso abatibles
Hojas con base de MDF, en chapa natural o lacadas, con el alma que pide cada estancia.
- 04
Puertas plegables de libro
De una o dos hojas, ciegas o acristaladas, con apertura exterior, interior o central.
- 05
Herraje y acabados
Bisagras, cerraduras, tiradores empotrados o de palanca, tapajuntas y cercos ajustados al muro.
- 06
Obra, guarnecido y repaso
Apertura del paso, montaje, guarnecido con revoco o placa y repaso de pintura.
Cómo lo hacemos
El mismo método en todas las obras, sea un baño o una masía entera.
- 01
Visita y toma de datos
Sin coste ni compromiso
- 02
Presupuesto detallado por partidas
En 3–5 días laborables
- 03
Definición de acabados y planificación
Calendario de obra por semanas
- 04
Permisos y gestión administrativa
Documentación a su nombre
- 05
Ejecución con un solo interlocutor
Un responsable de obra asignado
- 06
Repaso, entrega y garantía
Garantía escrita de los trabajos
Preguntas sobre este servicio
¿Cuánto espacio se gana con una puerta corredera empotrada?
Unos 0,50 m² por cada puerta con paso de 800 mm: es el área del cuarto de círculo que barre una hoja abatible. Con 700 mm de paso son 0,38 m²; con 1.000 mm, 0,79 m². Convirtiendo tres puertas de un piso, la superficie recuperada pasa de 1,5 m². Y la corredera deja libre el paso nominal entero.
¿Qué grueso de pared necesita y cuándo no se puede hacer?
Acabada a 90 mm (alojamiento interior de 52 mm, hoja de 40 mm) o a 105 mm (alojamiento de 65 mm, hoja de 55 mm), y debe ser un tabique: en un muro de carga el armazón vaciaría su grueso. Tampoco se puede si dentro del tabique hay bajantes, tuberías o cajas eléctricas, ni si no queda pared libre al lado: cuente el doble de la anchura de paso.
¿Qué alma de puerta debo elegir para un dormitorio?
Aglomerado macizo, si lo que quiere es aislarse del ruido: el aislamiento depende básicamente de la masa y una hoja llena detiene mucho más que una alveolar o tubular. El poliestireno expandido aporta componente térmico pero poca masa; la blindada busca seguridad y el plomo, protección radiológica. La hoja maciza pesa mucho: la corredera empotrada está certificada para 120 kg, pero en una abatible hay que dimensionar las bisagras.
¿Cuándo tiene más sentido una puerta plegable que una corredera?
Cuando la pared no admite caja: muro de carga, instalaciones dentro del tabique o falta de tramo libre. La plegable de libro se monta en el cerco existente, sin obra dentro de la pared, y cerrada queda totalmente plana. En dos hojas se elige apertura exterior, interior o central según dónde haya espacio para plegar. No si la puerta debe hacer de aislante acústico.
Dónde hacemos este servicio
Trabajamos con equipo propio en todo el Gironès y el Pla de l’Estany. Elija su municipio para ver qué hacemos habitualmente allí.
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