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Gironès

Reformas integrales en Vilablareix

Vilablareix tiene un parque de vivienda joven: un núcleo antiguo pequeño alrededor de la iglesia de Santa Maria y, a su alrededor, coronas de adosados y unifamiliares levantados sobre todo entre los años noventa y la primera década de los dos mil. Por eso aquí la reforma no suele ser de rescate sino de actualización: envolvente, instalaciones, cocina y baño de origen, y el porche o el garaje que nunca se han acabado de aprovechar.

Arquitectura característica de Vilablareix, en el Gironès

Vilablareix es uno de los municipios del Gironès que más ha crecido pegado a Girona, encajado entre la ciudad, Salt, Aiguaviva y Fornells de la Selva. Eso marca lo que encontramos cuando abrimos una pared: casi nunca viguetas de madera ni muros de tapia, sino casas de veinticinco o treinta años con estructura de hormigón sana, cerramientos de dos hojas e instalaciones que se han quedado cortas. El trabajo no es sostener el edificio; es ponerlo al día sin desmontar lo que funciona.

La frontera técnica que más condiciona una reforma aquí es 2007, cuando pasó a ser obligatorio el Código Técnico de la Edificación. Todo lo construido antes se hizo con la norma térmica anterior, la NBE-CT-79, mucho menos exigente. Se traduce en fachadas con cámara de aire y poco o ningún aislamiento, carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico, cajones de persiana que actúan como un agujero permanente en la pared y cantos de forjado sin resolver. Son casas sanas que pierden calor por puntos muy concretos e identificables.

Antes de decidir nada conviene poner el dinero donde vuelve: en el blog explicamos por dónde empezar a aislar una casa y qué compensa de verdad. En un adosado de Vilablareix el orden suele ser carpintería y cajones de persiana primero, cubierta o último forjado después, y fachada solo si ya hay que tocarla por otro motivo. Hacerlo al revés cuesta lo mismo y se nota mucho menos.

La tipología dominante, el adosado entre medianeras, tiene una consecuencia práctica que sale en el presupuesto. Son casas de dos o tres plantas con escalera central, garaje o trastero en planta baja y patio detrás sin acceso rodado. Todo lo que entra y todo lo que sale pasa por la puerta principal y por la escalera: escombro a mano, sacos, protección de pavimentos, barandillas y rellanos, y un contenedor o una saca en la calle con la reserva de estacionamiento tramitada. No es un extra, es parte del trabajo y lo valoramos desde el primer día.

El bajo cubierta es la otra constante. En muchas de estas casas hay una cubierta inclinada de teja sobre el último forjado con una cámara que no ventila y sin aislamiento, y se usa como trastero. En verano se convierte en un radiador que calienta las habitaciones de debajo. Según se quiera ganar la pieza o no, el aislamiento se coloca sobre el último forjado —mucho más barato— o por la pendiente interior, y se abre ventilación cruzada en la cámara.

El cierre o la adecuación de porches y terrazas es el encargo más repetido del municipio. Hacerlo bien significa resolver tres cosas: el puente térmico del canto del forjado, la ventilación de la pieza nueva según el DB-HS3 y la comprobación previa de si esa superficie computa como construida. Ese tercer punto no es técnico sino urbanístico y lo decide el planeamiento municipal, así que se mira antes de dibujar nada. Para porches y cubriciones de garaje o de zona de piscina, a menudo la solución más limpia es una cubierta de panel sándwich con aislamiento incorporado.

Las instalaciones son la otra mitad del trabajo. Las viviendas anteriores a 2002 se hicieron con el reglamento eléctrico antiguo y a menudo conservan un cuadro con pocos circuitos y una potencia pensada para una casa sin vitrocerámica de inducción, aire acondicionado, horno y secadora funcionando a la vez. Cuando se rehace la instalación se replantea el número de circuitos, la toma de tierra y el cuadro según el REBT vigente, y se emite el boletín. En adosados con garaje propio, aprovechar la obra para dejar preinstalado el punto de recarga del coche eléctrico cuesta una fracción de lo que cuesta hacerlo después.

La cocina de origen es lo primero que se cambia. Suelen ser cocinas cerradas, con frente laminado y encimera de postformado, separadas del comedor por un tabique que en la mayoría de casos no es de carga. Abrirla cambia la casa, pero obliga a resolver la campana y la extracción, el recorrido del agua y el desagüe, y la potencia de la nueva placa. En la página de reformas de cocina está el detalle del proceso, y en el artículo de cuánto cuesta reformar una cocina, adónde va el dinero partida por partida.

En el baño, el encargo típico es quitar la bañera y dejar un plato enrasado. En estas casas el suelo de la planta piso es forjado de hormigón y normalmente hay margen de grosor para hacerlo bien: impermeabilización continua, pendiente hacia el desagüe y la misma cota que el resto de la vivienda. Lo explicamos en ducha a nivel de suelo y en cambio de bañera por ducha. Cuando la reforma es para gente mayor, añadimos barras ancladas a muro —no a placa de yeso—, anchura de paso revisada y puerta corredera si el baño es estrecho.

Un encargo creciente es convertir parte del garaje o del trastero de planta baja en una pieza de uso diario: despacho, sala o habitación. Aquí no basta con cerrar y pintar. Hay que comprobar la altura libre y el resto de condiciones mínimas de habitabilidad que fija el Decreto 141/2012 si se quiere contar como habitación, resolver la humedad del suelo en contacto con el terreno, aislar la solera y el muro enterrado, y dar ventilación y luz natural suficientes. Si no se cumplen, la pieza se puede hacer igual, pero no como dormitorio.

Los pavimentos son la última capa y a menudo la que decide si la obra es sucia o limpia. El gres de los años noventa de formato pequeño se puede sustituir picando, pero en muchas estancias se puede dejar como soporte y colocar encima porcelánico de gran formato o vinílico rígido, siempre que la planimetría y la humedad estén dentro de umbral. En pavimentos, parquet y vinílico están los criterios de soporte, y las puertas interiores hay que decidirlas antes, porque si el suelo sube, los cercos dejan de cerrar.

La logística juega a favor en Vilablareix: acceso rodado hasta la puerta, sitio para aparcar la furgoneta y ningún ascensor comunitario de por medio. A cambio, en hilera de adosados y en comunidades de propietarios hay normas de horarios y de uso de los espacios comunes que hay que respetar, y las medianeras transmiten el ruido de impacto como si fueran la misma casa. Avisar a los vecinos antes de empezar y concentrar los trabajos ruidosos en franjas acordadas evita buena parte de los conflictos de obra.

En Vilablareix el planeamiento fija qué se puede hacer en cada zona, y como el municipio mezcla núcleo antiguo, crecimiento residencial reciente y diseminado, dos reformas idénticas pueden acabar en categorías de trámite distintas solo por la dirección. Por eso lo consultamos caso por caso antes de cerrar el presupuesto y lo tramitamos nosotros. Cómo se decide el trámite según el alcance, y qué hay que tener preparado en cada supuesto, está en permisos para reformar.

Si lo que quiere es hacerlo todo de una vez, la reforma integral es la vía más eficiente porque los oficios se solapan y no se paga dos veces la misma protección ni el mismo contenedor. Si prefiere ir por partes, se puede planificar por fases sin repetir trabajo. Puede consultar las franjas de precio orientativas y cómo organizamos la obra en cómo trabajamos.

Preguntas sobre reformas en Vilablareix

¿Hacen reformas en Vilablareix?

Sí. Vilablareix (Gironès) está dentro de nuestra zona de trabajo habitual con equipo propio, sin recargo de desplazamiento. Hacemos reformas integrales, cocinas, baños y rehabilitación, y la visita para valorar la obra es gratuita.

¿Cuánto cuesta una reforma en Vilablareix?

Las franjas son las mismas que en el resto de la comarca: de 450 a 1.350 €/m² en una reforma integral según el nivel, de 4.500 a 9.000 € un baño completo y de 6.500 a 14.000 € una cocina. Lo que cambia entre municipios no es el precio unitario, sino el estado de partida del edificio y la facilidad de acceso a la obra.

¿Se encargan del permiso en el ayuntamiento?

Sí. Tramitamos la comunicación previa o la licencia de obras en el Ayuntamiento de Vilablareix, reservamos el contenedor y gestionamos el escombro en planta autorizada con el justificante de vertido.

Presupuesto gratuito

¿Quiere saber qué cuesta su reforma?

Visitamos la vivienda, tomamos medidas y le entregamos un presupuesto detallado por partidas, sin compromiso y sin letra pequeña.