Cuánto cuesta reformar una cocina en Girona: adónde va el dinero
En una cocina de gama media, el mobiliario se lleva entre el 25 y el 35 % del presupuesto y es, con diferencia, la partida más grande. El resto se reparte entre electrodomésticos, instalaciones, albañilería, encimera y montaje. Conocer este reparto sirve para algo muy concreto: entender qué le pasa al total cuando usted decide subir de gama en una partida o mover el punto de agua de sitio.
La franja de precio de una cocina ya la tiene en la página de reformas de cocina: de 6.500 a 14.000 € para una cocina de 8 a 12 m², como referencia de mercado. Este artículo no repite esa cifra, explica cómo se reparte por dentro, que es lo que de verdad le permite decidir.
Porque el problema de un presupuesto de cocina no es el número final: es que no todas las partidas pesan igual. Subir de gama en una que vale el 10 % del total y hacerlo en una que vale el 30 % son dos conversaciones distintas, aunque en la tienda suenen igual de razonables.
Cómo se reparte el presupuesto de una cocina
Este es el reparto que vemos más a menudo en una cocina completa de piso, con mobiliario nuevo, instalaciones rehechas y revestimientos. Cada partida incluye el material y la mano de obra que le corresponde: no hay una línea de «mano de obra» aparte porque, en la obra, no funciona así.
| Partida | Qué incluye | % orientativo |
|---|---|---|
| Mobiliario y herrajes | Módulos altos y bajos, frentes, cajones, guías, bisagras y columnas. | 25 – 35 % |
| Electrodomésticos | Horno, placa, campana, lavavajillas, nevera y microondas de encastre. | 12 – 20 % |
| Instalaciones | Circuitos eléctricos, agua fría y caliente, desagüe, gas y ventilación. | 12 – 18 % |
| Derribo y albañilería | Retirada de la cocina antigua, escombro, nivelación, pavimento, frontal y pintura. | 12 – 20 % |
| Encimera y frontal | Pieza de encimera, cortes, huecos, cantos y frontal entre muebles. | 8 – 15 % |
| Montaje y puesta en servicio | Replanteo, montaje del mobiliario, conexiones, comprobaciones y remates. | 8 – 12 % |
Traducido a dinero sobre una cifra de referencia de 10.000 € —elegida solo para ilustrar el reparto, no porque sea el precio de nada—, el mobiliario se va entre 2.500 y 3.500 €, los electrodomésticos entre 1.200 y 2.000 € y la encimera entre 800 y 1.500 €. Con estos órdenes de magnitud ya se pueden tomar decisiones.
Mover el punto de agua toca tres partidas a la vez
Es la decisión más cara de una reforma de cocina, y el motivo no es el que parece. No es que la tubería nueva valga mucho: es que mover el fregadero y el desagüe de sitio encarece tres líneas del presupuesto al mismo tiempo.
La primera es instalaciones: hay que llevar agua fría y caliente hasta la nueva posición y, sobre todo, un desagüe con pendiente continua hasta el bajante. La pendiente no es negociable y es la que manda. La segunda es albañilería: esa pendiente hay que ganarla por algún sitio, y normalmente significa levantar pavimento, hacer un recrecido o bajar el techo en algún tramo. La tercera son los revestimientos: todo lo que se levanta hay que volver a ponerlo, y rara vez basta con un trozo.
Por eso un cambio de distribución que sobre el plano parece pequeño puede mover el total un 15 o un 20 %. Cuando el edificio lo permite, siempre proponemos primero reordenar la cocina alrededor del bajante existente: el resultado de uso suele ser el mismo y el dinero se queda en la encimera y en los herrajes. Los criterios de distribución los explicamos en la página de reformas de cocina.
La encimera es la partida con más retorno por euro
La encimera es entre un 8 y un 15 % del presupuesto. Eso significa que, si sube claramente la gama del material, el total sube aproximadamente ese mismo 8 o 15 %. A cambio, es la única superficie de la cocina que recibe cortes, calor, peso y manchas cada día.
Haga ahora el mismo cálculo con el mobiliario, que es el 25–35 %: subirlo de gama mueve el total casi el triple, y lo que compra es sobre todo un acabado. Esa es toda la aritmética que hay detrás del consejo de siempre. Qué materiales aguantan y cuáles no lo detallamos en la página de reformas de cocina.
Hay un segundo motivo: la encimera es de las pocas cosas que no se pueden cambiar después sin desmontar media cocina, porque lleva encastrados el fregadero y la placa. Un frente se puede sustituir con la cocina montada; una encimera, no.
El frente: la partida grande donde conviene mirar los herrajes
Como el mobiliario es la partida más grande, cualquier decisión que le añada un porcentaje se nota mucho en el total. Las tres que más lo mueven son los módulos a medida en lugar de medidas estándar, las columnas de gran altura y los sistemas de apertura sin tirador, que llevan herrajes específicos.
De las tres, la que da algo a cambio cada día son los herrajes, y es también la que menos pesa dentro de la partida: unas guías de extracción total y unas bisagras con amortiguador son un porcentaje pequeño del precio del módulo y deciden si la cocina sigue cerrando bien a los diez años. Un acabado especial, en cambio, se paga entero el primer día.
- Medidas estándar siempre que la pared lo permita; módulos a medida solo donde haya que resolver un rincón o un pilar.
- Los herrajes por encima del acabado: es donde el sobrecoste se convierte en duración.
- Los cajones rinden mucho más que las puertas en los módulos bajos y cuestan más: decida cuántos quiere antes de cerrar el presupuesto.
Qué encarece una isla de verdad
Una isla no se encarece por los módulos que ponga en ella. Se encarece por todo lo que tiene que viajar hasta el centro de la estancia.
- Si lleva fregadero, hace falta desagüe con pendiente por debajo del pavimento hasta el bajante: es el problema de mover el punto de agua, pero en mitad de la habitación.
- Si lleva placa, hay que resolver la ventilación: una campana colgada con conducto hasta la salida de humos, o un sistema de recirculación o de extracción descendente, que son equipos de precio más alto.
- Los circuitos eléctricos tienen que cruzar la estancia, por el suelo cuando se rehace el pavimento o por un falso techo si el suelo no se toca.
- La pieza de encimera crece, a menudo pide vuelo y canto trabajado, y el precio no sube de forma proporcional a los metros.
- Si la isla deja la cocina sin los pasos libres necesarios, el ahorro de no hacerla es exactamente lo que costaría arreglarlo después.
Dicho de otro modo: la isla no es una partida, es un multiplicador que toca instalaciones, albañilería y encimera a la vez. El espacio libre mínimo que necesita para no convertir la cocina en un pasillo lo encontrará en la página de reformas de cocina.
El electrodoméstico: comprarlo aparte no siempre sale más barato
Es la partida con más margen de decisión por su parte —entre el 12 y el 20 % del total— y, a la vez, la que más a menudo se saca del presupuesto para comprarla por cuenta propia. A veces sale bien. A veces no, y estos son los motivos.
- Las medidas de encastre hay que conocerlas antes de encargar el mobiliario, no después. Un horno o un lavavajillas que no encajan obligan a rehacer un módulo que ya está fabricado.
- El calendario. El montador viene un día concreto; si el aparato llega dos días más tarde, tiene que volver, y esa segunda visita cuesta dinero.
- La conexión y la puesta en servicio. Dentro del presupuesto de obra van incluidas; cuando el aparato se compra aparte, a menudo se pagan al margen.
- La garantía se parte en dos: si hay un problema, alguien tiene que decidir si es del aparato o del montaje, y esa conversación la lleva el cliente.
- La campana es el caso más delicado: condiciona el conducto de salida y, por tanto, la altura del falso techo y la posición del módulo alto contiguo.
La regla práctica: si los compra por su cuenta, hágalo antes de cerrar el mobiliario y entregue las fichas con las medidas de encastre. Con eso la mayor parte del riesgo desaparece y el ahorro se queda en el bolsillo.
Cómo pedir el presupuesto para poder compararlo
Pida que el presupuesto salga separado en estas seis partidas. Es la única manera de ver dónde están las diferencias cuando compara dos: si uno es 2.000 € más barato, eso tiene que ser visible en una línea concreta y no disuelto dentro de un total.
Compruebe también quién retira la cocina antigua y el escombro, si la pintura está incluida o no, y quién conecta los aparatos. Cómo se lee un presupuesto por capítulos y qué partidas se suelen olvidar lo explicamos en el artículo sobre el coste de reformar un piso; y si dentro de la misma reforma cambia el pavimento de toda la planta, mire la página de pavimentos.
Preguntas frecuentes
¿Qué partida se lleva más dinero en una reforma de cocina?
El mobiliario, con un 25–35 % del total de forma orientativa. Por eso un cambio de gama en los frentes o el paso a módulos a medida se nota mucho en el presupuesto final, bastante más que el mismo salto de gama en la encimera, que pesa entre un 8 y un 15 %.
¿Vale la pena mover la cocina de sitio?
Solo cuando la distribución actual no tiene solución. Mover el punto de agua encarece instalaciones, albañilería y revestimientos a la vez, y puede mover el total un 15 o un 20 %. Antes de decidirlo valoramos siempre si una redistribución alrededor del bajante existente da el mismo resultado de uso.
¿Puedo comprar yo los electrodomésticos?
Sí, y a veces sale a cuenta. La condición es hacerlo antes de encargar el mobiliario y entregar las fichas con las medidas de encastre, porque los módulos se fabrican a partir de esas cotas. Si llegan tarde o no encajan, el ahorro desaparece en una segunda visita del montador.