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Contacto

Hablemos de su reforma

No tenemos formulario. Preferimos que nos llame o que nos escriba directamente: en cinco minutos de conversación sabemos más de su obra que con cualquier cuestionario, y podemos decirle enseguida si lo que tiene en mente encaja con su presupuesto.

Cómo contactarnos

Casa de un pueblo gerundense al atardecer, con los postigos verdes y los ventanales encendidos

Qué nos va bien saber

No hace falta que lo tenga todo decidido ni que nos lo cuente todo de golpe. Pero si tiene estos datos a mano, la primera conversación cuadra mucho más rápido.

  1. Qué quiere reformar: vivienda entera, cocina, baño, local…
  2. Dónde está: municipio y, si es un piso, planta y si hay ascensor.
  3. Superficie aproximada, aunque sea a ojo.
  4. Año del edificio, si lo sabe: cambia mucho lo que hay detrás de las paredes.
  5. Si vive allí ahora o la vivienda está vacía.
  6. Si tiene una fecha límite: una mudanza, un alquiler, la apertura de un negocio.
  7. Qué presupuesto tiene en mente. Decirlo al principio no encarece nada: nos permite proponerle lo que es posible.

Qué pasa después

Ninguna llamada acaba con un «ya le diremos algo». Este es el recorrido real desde que descuelga el teléfono hasta que tiene un precio por escrito.

  1. 01

    Visita y toma de datos

    Sin coste ni compromiso

  2. 02

    Presupuesto detallado por partidas

    En 3–5 días laborables

  3. 03

    Definición de acabados y planificación

    Calendario de obra por semanas

  4. 04

    Permisos y gestión administrativa

    Documentación a su nombre

  1. La llamada: cinco minutos

    Le preguntamos cuatro cosas —qué quiere hacer, dónde está, cuántos metros y para cuándo— y le damos una primera orientación de franja de precio. Si lo que tiene en mente y el presupuesto del que dispone no encajan, se lo decimos en esa misma llamada y no le hacemos perder una visita. Si encaja, quedamos con día y hora concretos, no con una franja de mañana entera.

  2. La visita: de 40 minutos a hora y media

    Vamos con metro láser y cámara. Medimos estancia por estancia, abrimos el cuadro eléctrico para ver los circuitos y las protecciones, miramos el material y el diámetro de los bajantes, comprobamos la ventilación del baño y el estado de la carpintería exterior y, si el edificio es antiguo, dónde caen las paredes de carga. Le vamos diciendo lo que encontramos sobre la marcha: la visita es tan informativa para usted como para nosotros. No cuesta nada y no obliga a nada.

  3. El presupuesto: en 3–5 días laborables

    Llega por correo en PDF, ordenado por capítulos y partidas, con mediciones y precios unitarios. No es una hoja con un número. Después lo repasamos juntos, por teléfono o en una segunda visita, porque el valor de un presupuesto está en entenderlo: qué incluye, qué no incluye, en qué orden se ejecuta y cuántas semanas dura.

Ver el método completo

Cómo leer el presupuesto que recibirá

Un presupuesto de reforma es un documento técnico y comercial a la vez. Estos son los conceptos que encontrará en él y que le permiten compararlo con el de cualquier otra empresa, partida por partida.

Capítulo
El bloque de trabajo: derribos, saneamiento, fontanería, electricidad, albañilería, revestimientos, carpintería, pintura. Un presupuesto sin capítulos no se puede comparar con ningún otro.
Partida
La unidad de trabajo dentro de un capítulo, con la descripción de lo que entra en ella. «Alicatado de paredes con porcelánico 60×120 recibido con adhesivo C2» es una partida; «baño», no.
Medición
La cantidad: metros cuadrados, metros lineales o unidades. Sin mediciones el precio no se puede verificar, y lo que parece barato puede ser solo incompleto.
Precio unitario
Lo que vale cada metro o cada unidad. Multiplicado por la medición da el importe de la partida. Es la única cifra que permite decir si un presupuesto es caro o barato.
Partida alzada
Un importe global para un trabajo difícil de medir por adelantado. Es legítima, pero debe ser la excepción: si media obra va a partidas alzadas, el precio no está cerrado.
Importe a justificar
Una reserva para algo que todavía no se conoce, como el refuerzo de una viga. Se liquida con medición real o con facturas: si no se gasta, no se cobra.

El IVA: 10 % o 21 %

A las obras de renovación y reparación en viviendas se les puede aplicar el tipo reducido del 10 % si se cumplen las tres condiciones que fija la Ley 37/1992 del IVA: que quien contrata sea un particular que destine la vivienda a uso particular (o una comunidad de propietarios), que la construcción o rehabilitación de la vivienda haya concluido al menos dos años antes del inicio de las obras, y que el coste de los materiales aportados por la empresa no supere el 40 % de la base imponible. Si no se cumplen, se aplica el tipo general del 21 %. El tipo lo determina la norma, no la empresa: desconfíe de quien se lo ofrezca como si fuera un descuento.

Validez, plazos y pagos

Un presupuesto completo dice tres cosas más: hasta cuándo es válida la oferta —los precios del material se mueven, y treinta días es el plazo que se usa habitualmente—, cuántas semanas de trabajo está previsto que dure y cómo se paga. Un calendario de pagos ligado a hitos ejecutados y comprobables protege a las dos partes mucho más que uno ligado a fechas del calendario.

Señales para desconfiar

  • Un presupuesto de una página, con un precio global y ninguna medición.
  • Que le den precio sin haber pisado la vivienda.
  • Que le pidan una parte importante del importe por adelantado y en efectivo.
  • Que no conste la razón social, el NIF ni la dirección fiscal de quien hará la obra.
  • Que nadie hable de seguro de responsabilidad civil ni de quién gestiona el escombro.
  • Un precio muy por debajo del resto: o faltan partidas o volverán como extras a media obra.