Cuánto cuesta cambiar el suelo de un piso en Girona: precio por m² y qué entra de verdad
Cambiar el suelo de un piso de 80 m² en Girona sale por entre 2.000 y 4.400 € según la franja orientativa de mercado que publicamos para laminado o vinílico: 25 a 55 €/m² con preparación de la base, lámina aislante, colocación y rodapié, sin la retirada del pavimento antiguo. La horquilla es tan ancha porque la mitad de las cifras que circulan son solo mano de obra y la otra mitad incluyen el material. Este artículo separa las dos cosas y enumera las seis partidas que desaparecen del presupuesto barato.
Por qué las cifras de internet van de 24 a 180 €/m²
Ponga «precio de cambiar el suelo» en cualquier buscador y en la misma pantalla le saldrán cifras de 24 €/m² y cifras de 180 €/m². No es que una mienta y la otra diga la verdad: es que no hablan de lo mismo y, como casi ninguna declara el alcance, no hay manera de ponerlas una al lado de la otra.
Hay cuatro motivos y los cuatro se desactivan con una sola pregunta al presupuesto: qué incluye ese número. El primero es la unidad. Conviven precios por metro cuadrado, precios por hora y precios por metro lineal, y el rodapié siempre va en metro lineal mientras el resto va en metro cuadrado; sumarlos sin darse cuenta es el error más frecuente.
El segundo es si el material está o no está, y cuál. Entre un laminado AC3 y uno AC5 el producto puede duplicarse, así que dos presupuestos «con material» pueden separarse veinte euros el metro sin que ninguno de los dos sea caro. El tercero es el sistema de colocación: en flotante se cubren entre 50 y 70 m² al día y en encolado o clavado, entre 20 y 40 —ritmos sectoriales orientativos—, de modo que el mismo salón puede ser medio día de trabajo o dos días. Y el cuarto es el estado de la base, que no se sabe sin pisar el piso.
Para no añadir ruido, en todo el artículo usamos un solo cuerpo de cifras y lo citamos cada vez que aparece: un artículo estatal de habitissimo actualizado el 2 de marzo de 2025. Son franjas orientativas de ámbito estatal, no de Girona, y no son ninguna oferta nuestra. Las usamos porque es el único conjunto público que separa el material de la mano de obra y porque usted mismo puede contrastarlo.
Material y mano de obra: las dos cifras, separadas
| Concepto | Franja publicada | Unidad | Qué hay detrás de la cifra |
|---|---|---|---|
| Instalación de tarima flotante | 15 – 35 € | por m² | Es la cifra más citada y la más ambigua: la fuente no aclara si incluye el material o solo la colocación. Sin esa respuesta no sirve para comparar nada. |
| Mano de obra sola, por tiempo | 30 € | por hora | Precio de hora de instalador. Para convertirlo a metro cuadrado hay que saber el ritmo, y el ritmo depende del sistema. |
| Mano de obra sola, por superficie | 10 € | por m² | El mismo trabajo expresado de otra manera. Solo cuadra con los 30 € la hora si trabaja más de una persona. |
| Material: laminado AC5 | 30 – 35 € | por m² | Corresponde a clase de uso 33. Es el producto, no la colocación. |
| Material: laminado AC3 o AC4 | 15 – 25 € | por m² | AC3 equivale a clase de uso 23, doméstico intenso, y AC4 a clase 32, comercial medio. Del más bajo al más alto el material puede duplicarse. |
| Material: manta aislante | 5 – 10 € | por m² | Va bajo el pavimento flotante. Es una partida propia, no un obsequio. |
| Rodapié | 5 – 10 € | por metro lineal | La única partida que no se mide en metros cuadrados. El perímetro de un piso no crece igual que la superficie. |
| Ejemplo con alcance declarado: salón de 30 m², multicapa | 1.500 € con material · 550 € solo instalación | obra entera | Es el único ejemplo de todo el corpus que dice qué incluye. Equivale a 50 €/m² con material y 18,33 €/m² de colocación. |
La tabla ya responde lo que casi ninguna página de la comarca responde: en un cambio de suelo, el material pesa más que las manos. En el ejemplo del salón de 30 m², la colocación sola son 550 € y el conjunto 1.500 €; la diferencia, 950 €, es producto y medios. Es el 63 % de lo que paga. Retenga esa cifra, porque en el apartado del IVA vuelve a salir y allí duele.
Las dos cifras de mano de obra —30 € la hora y 10 € el metro— solo cuadran si les pone el ritmo. A 10 €/m², una jornada de 60 m² son 600 €, y 600 € a 30 € la hora son veinte horas: dos personas una jornada larga, o tres buena parte del día. Encaja. Lo que no encaja es aplicar los 10 €/m² a un encolado, porque el ritmo cae a la mitad y las horas se pagan igual. Cuando alguien le dé un precio de mano de obra por metro cuadrado, la pregunta siguiente es siempre qué sistema.
la franja orientativa de mercado que publicamos en precios de reformas en Girona es de 25 a 55 €/m² con IVA aparte para laminado o vinílico colocado, con preparación de la base, lámina aislante, colocación y rodapié, y sin la retirada del pavimento antiguo. Comparada con los 50 €/m² del ejemplo con material, no es ninguna rebaja: es la misma realidad con el alcance escrito al lado. La distancia entre 25 y 55 no es margen comercial, es qué hay debajo y qué se coloca encima.
Las seis partidas que desaparecen del presupuesto barato
| Partida | Cómo se mide | Por qué desaparece | Qué pasa si no está |
|---|---|---|---|
| Retirada del pavimento antiguo | Metros cuadrados retirados y horas de equipo | No es trabajo de pavimentos, es derribo, y quien presupuesta el suelo suele dar por hecho que lo encontrará desnudo. | O se negocia el primer día, con el equipo ya en su casa, o se coloca encima del viejo sin haber decidido qué hace eso con puertas, umbrales y radiadores. |
| Contenedor de escombros y gestión del residuo | Por saco o contenedor retirado | Va en una línea de obra, no de pavimento, y la baldosa vieja con su lecho de mortero ocupa y pesa mucho más de lo que parece. | El escombro tiene que ir a gestor autorizado y el justificante forma parte del expediente. Si nadie lo ha presupuestado, alguien acabará pagándolo igual. |
| Masilla autonivelante y preparación del soporte | Metros cuadrados y milímetros de espesor | Porque nadie sabe si hará falta hasta que alguien pone la regla, y poner la regla significa haber hecho una visita. | El criterio de aceptación son 3 mm bajo regla de 2 m y 1 mm bajo regla de 20 cm. Por encima de eso las juntas trabajan, el clic se fatiga y el suelo suena. |
| Recorte de las puertas | Por hoja, y a veces también el marco | El pavimento nuevo y su lámina suben la cota de acabado, y las puertas que antes pasaban, rozan. | Puertas que no cierran o un recorte improvisado con la hoja colgada, que es exactamente como salen los cantos desconchados. |
| Rodapié | Metros lineales de perímetro medido | Se mide en una unidad distinta del resto y, dentro de un presupuesto por metro cuadrado, pasa desapercibido. | A 5 – 10 € el metro lineal, un piso de pasillos largos tiene más metros de rodapié de los que nadie calcula mirando la superficie. Y si una estancia supera los 12 m diáfanos, la junta perimetral ya no cabe bajo un rodapié corriente y hace falta el modelo especial, que no vale igual. |
| Perfiles de transición y juntas de expansión | Por unidad y por metro lineal | Solo aparecen cuando alguien mira el plano entero y cuenta pasos de puerta y cambios de material. | A partir de 8 m diáfanos hace falta junta de expansión intermedia de 10 mm de anchura mínima, y cada cambio de material quiere su perfil. Sin eso el pavimento no tiene dónde crecer. |
Súmelas y entenderá por qué dos presupuestos del mismo suelo pueden separarse un tercio sin que nadie haya mentido. El barato no es más barato: es más corto. Y las seis tienen algo en común: todas se descubren el primer día de obra, cuando el equipo ya está en su casa y decir que no deja de ser una opción cómoda.
Tres de estas partidas —retirada, escombros y nivelación— no se pueden presupuestar sin haber pisado el piso, y por eso en cómo trabajamos la visita va antes del precio y no al revés. Las otras tres —puertas, rodapié y perfiles— se pueden contar sobre plano con una cinta métrica. Que no estén no significa que la obra no las tenga: significa que quien escribió el presupuesto no midió el perímetro.
El recargo de la espiga: dos cifras que no cuadran
Si quiere espiga encontrará dos respuestas al mismo recargo, y no dicen lo mismo. Unas fuentes hablan de un 30 a un 50 % más de mano de obra. habitissimo, en cambio, da un extra de 7 a 14 €/m². Le damos las dos porque ninguna es falsa: describen trabajos distintos.
Haga el número. Si la mano de obra de partida son 10 €/m², un recargo del 30 al 50 % son 3 a 5 €/m², no de 7 a 14. Para que 7 a 14 €/m² fuese un recargo del 30 al 50 %, la mano de obra base tendría que estar entre 14 y 47 €/m². Eso ya no es colocar laminado flotante: es encolar o clavar madera. Las dos cifras son coherentes consigo mismas e incompatibles entre sí porque no parten de la misma base.
El segundo motivo es de vocabulario. Bajo la palabra «espiga» conviven tres dibujos que no cuestan igual: la espiga clásica une las piezas a 90°, la espiga francesa se corta a inglete para que los extremos formen una línea continua, y la punta de Hungría se corta a un ángulo aún más cerrado. Las dos últimas obligan a cortar cada pieza por los dos cabos, y cada corte es tiempo y es recorte que no llega a colocarse. Una fuente que dice «espiga» sin decir cuál está dando la media de tres trabajos distintos.
Y el tercero, el que nadie separa: la espiga se coloca casi siempre encolada, y un encolado ya va a la mitad de ritmo que un flotante antes de dibujar nada. Buena parte del recargo que le cobran no es el dibujo, es el sistema que el dibujo obliga a usar; y el recorte extra es una línea de material, no de mano de obra. Si compara dos presupuestos de espiga, compárelos por el dibujo, por el sistema de fijación y por el porcentaje de recorte previsto. El porcentaje de recargo solo, sin nada de eso al lado, no dice gran cosa.
La trampa del IVA: cambiar el suelo es justo donde cae el 10 %
Esta es la parte que hace que valga la pena llegar al final de un artículo de precios. Una obra en una vivienda terminada hace más de dos años y contratada por un particular tributa al 10 % de IVA si el material que aporta la empresa no supera el 40 % de la base imponible. Pues bien: de todas las obras que se contratan solas, cambiar el suelo es la que lo supera con más facilidad.
Vuelva al ejemplo del salón. Material y medios, 950 € sobre una base de 1.500: el 63 %. Con laminado AC5 a 30 – 35 €/m² y colocación a 10 €/m², el material son tres cuartas partes. Y todavía más claro: incluso con el material más barato de la tabla, 15 €/m², el producto sigue siendo el 60 % de la base. En un cambio de suelo pelado el material gana siempre. Si la operación que firma es solo el suelo, el umbral se mide sobre esa operación, y cuando cae no cae solo la parte de material: pasa al 21 % toda la operación.
Hay dos situaciones en las que esto no ocurre, y ninguna de las dos es un truco. La primera, que el suelo sea un capítulo de una obra mayor: en una reforma integral la base imponible es toda la obra y el material del pavimento queda diluido entre derribos, instalaciones y horas. La segunda, que el material lo compre usted y la empresa solo facture la colocación.
La segunda suena bien hasta que la calcula con los números del ejemplo. Contratándolo todo: base de 1.500 € al 21 %, 1.815 €. Comprando usted el material: 950 € más el 21 % de la tienda son 1.149,50 €, y 550 € de colocación al 10 % son 605 €; total, 1.754,50 €. Se ha ahorrado 60,50 €, que son exactamente los once puntos aplicados a la mano de obra y nada más, porque el material paga el 21 % igual. A cambio ha comprado tres trabajos: calcular el recorte, elegir el lote y quedarse la garantía del producto. Y como el precio de tienda y el precio profesional no suelen ser el mismo, la resta puede acabar cambiando de signo.
Nada de esto es asesoramiento fiscal, y cada caso tiene su casuística: quien tiene la vivienda alquilada, por ejemplo, tiene la condición de empresario a efectos del IVA y el supuesto ya no encaja. Los tres requisitos, con los artículos y los ejemplos, están en IVA y deducciones en una reforma. Lo que sí le decimos es que el tipo hay que resolverlo en el presupuesto y no en la factura, porque en la factura ya no queda margen para corregir nada.
Qué tiene que llevar el presupuesto para que pueda compararlo
- Los metros cuadrados medidos, no «el salón y los dos dormitorios», y el porcentaje de recorte contado aparte: en dibujo recto no es el mismo que en espiga.
- El producto identificado de verdad: familia, clase de uso y, si es laminado, clase AC con la referencia. «Parquet» no es una descripción. En pavimentos, parquet y vinílico tiene qué significa cada palabra, y en el glosario de obra, el resto de términos que le saldrán en el presupuesto.
- Si la retirada del pavimento antiguo entra o no entra, y adónde va el escombro. Si no está escrito, no está.
- La preparación del soporte como línea propia, con el criterio de aceptación escrito —3 mm bajo regla de 2 m— y cómo se factura si la base no llega.
- La lámina aislante por su nombre y modelo, no «manta incluida».
- El rodapié en metros lineales de perímetro medido, y si es estándar o especial.
- Los perfiles de transición contados por unidad y las juntas de expansión situadas sobre el plano, no dejadas para el día en que llegue el material.
- El recorte de las puertas: cuántas hojas y si el marco entra.
- El tipo de IVA por partida y el reparto entre material aportado y mano de obra a la vista, para que el umbral del 40 % se pueda comprobar antes de firmar.
- Los días de obra previstos y quién responde de cada garantía, la del producto y la de la colocación, que no siempre son el mismo. Con estas diez líneas escritas, dos presupuestos ya se pueden poner uno al lado del otro; sin ellas, lo que compara son dos números que no hablan de lo mismo. Si tiene uno en la mano y quiere contrastarlo, podemos mirarlo desde contacto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cambiar el suelo de un piso de 80 m² en Girona?
Con la franja orientativa de mercado que publicamos de 25 a 55 €/m² con IVA aparte para laminado o vinílico colocado, entre 2.000 y 4.400 €. Incluye preparación de la base, lámina aislante, colocación y rodapié, y no incluye la retirada del pavimento antiguo. Es una franja orientativa: el precio cerrado sale de medir el piso y de mirar en qué estado está la base, no de una tabla.
¿El precio incluye quitar el suelo viejo?
En la franja orientativa de mercado, no, y lo decimos antes porque es la partida que más a menudo se da por hecha. Retirar un pavimento cerámico con su lecho de mortero es derribo, no colocación: son horas, sacos o contenedor, y un gestor autorizado que tiene que emitir el justificante. Debe ir en una línea propia del presupuesto, con su medición y su precio.
¿Puedo poner el suelo nuevo encima del viejo y ahorrarme la retirada?
A veces sí, y el ahorro es real: se ahorra el derribo y el contenedor. Lo que no se ahorra es lo que eso mueve. El paquete nuevo sube la cota de acabado y hay que comprobar qué pasa con puertas, umbrales, pasos a la terraza, radiadores y electrodomésticos empotrados. Además, el suelo viejo tiene que cumplir el mismo criterio de planimetría que cualquier base: 3 mm bajo regla de 2 m. Si no lo cumple, la retirada que se ha ahorrado vuelve en forma de nivelación. El detalle técnico está en <a href="/es/pavimentos-parquet-y-vinilico/">pavimentos, parquet y vinílico</a>.
¿Por qué me cobran el rodapié aparte y en metros lineales?
Porque no se mide como el resto. El pavimento va en metros cuadrados y el rodapié en metros de perímetro, y el perímetro no crece igual que la superficie: dos pisos de 80 m² pueden tener metros de rodapié muy distintos según cuántos pasillos y cuántas estancias tengan. A 5 – 10 € el metro lineal (fuente: habitissimo, artículo estatal actualizado el 2 de marzo de 2025) la diferencia se nota. Pida el perímetro medido, no un «rodapié incluido».
¿Me sale a cuenta comprar yo el material?
Menos de lo que parece. Con las cifras del ejemplo del salón de 30 m², contratarlo todo al 21 % son 1.815 €, y comprando el material por su cuenta salen 1.754,50 €: 60,50 € de diferencia, que son los once puntos de IVA aplicados solo a la mano de obra, porque el material paga el 21 % igual en la tienda. A cambio asume el cálculo del recorte, la elección del lote y la garantía del producto, y paga precio de tienda en lugar de precio profesional.
¿Cuántos días se tarda en colocarlo?
Como ritmo orientativo del sector, entre 50 y 70 m² al día en colocación flotante y entre 20 y 40 en encolado o clavado. Pero los días de calendario no son los días de trabajo: antes está la aclimatación del material y la estabilización del ambiente de la estancia, que suman jornadas en las que no se coloca nada. Un plazo que no las cuente está incompleto.
¿Por qué mi presupuesto del suelo lleva el 21 % de IVA y el del vecino el 10 %?
Probablemente porque el del vecino no es solo el suelo. El tipo reducido exige, entre otros requisitos, que el material que aporta la empresa no supere el 40 % de la base imponible de la operación. Si contrata solo el pavimento, la base es pequeña y el material la domina; si el suelo es un capítulo de una reforma más amplia, la base es toda la obra y el material del pavimento queda diluido, de modo que el límite se respeta sin esfuerzo. Los requisitos completos están en <a href="/es/blog/iva-y-deducciones-en-una-reforma/">IVA y deducciones en una reforma</a>.
¿Cuánto cuesta hacerlo en espiga?
Depende de qué espiga y de qué sistema, y las dos cifras que circulan no cuadran: unas fuentes dicen un 30 – 50 % más de mano de obra y habitissimo da 7 – 14 €/m² de extra. Para que ambas fuesen ciertas a la vez, la mano de obra de partida tendría que estar entre 14 y 47 €/m², que es precio de encolado o clavado, no de flotante. Pida que el presupuesto diga el dibujo —clásica a 90°, francesa a inglete o punta de Hungría a 60°—, el sistema de fijación y el porcentaje de recorte previsto.