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Precios

Mano de obra y materiales: adónde va el dinero de una reforma

Muestras de material de reforma —frente, encimera y tirador— sobre una mesa de roble, listas para presupuestar

En una reforma integral de gama media, la mano de obra y los medios que la hacen posible se llevan alrededor de la mitad del presupuesto, y el material la otra mitad. La proporción no es fija: cuanto más sube de gama, más pesa el material; cuanto más compleja es la obra —instalaciones, humedades, cambios de distribución—, más pesan las horas. Y dentro de cada partida están las dos cosas a la vez. Por eso un precio de «solo mano de obra» no se puede comparar con un precio de partida completa.

«¿Qué es lo más caro de una reforma?» es de las preguntas que más nos hacen, y casi siempre se espera la misma respuesta: la cocina, el baño, el mármol. La respuesta de verdad es más aburrida y mucho más útil: lo más caro es el tiempo de gente cualificada, repartido dentro de todas las partidas y, precisamente por eso, invisible en el presupuesto. Este artículo explica qué parte de su dinero compra producto y qué parte compra horas.

La proporción real entre mano de obra y material

No hay una cifra única, pero sí una franja que se repite. En reforma de vivienda, la mano de obra —albañiles, ayudantes y los industriales de cada gremio— suele moverse entre el 40 y el 60 % del presupuesto de ejecución, y el material entre el 30 y el 50 %. El resto es todo aquello que no es ni una cosa ni la otra: medios auxiliares, seguridad, gestión de residuos y la estructura que sostiene a la empresa.

Dos fuerzas mueven esa proporción en direcciones contrarias. La gama: cuando sube de gama no compra más horas, compra un material más caro colocado con las mismas horas. Y la complejidad: cuando hay cambios de distribución, instalaciones completas, patologías o accesos difíciles, lo que crece son las horas. Un baño de gama alta en un piso de los noventa y uno de gama básica en una casa de pueblo pueden costar lo mismo y tener repartos opuestos.

Tipo de obraMaterialMano de obra y mediosQué mueve la proporción
Acabados de gama básica sin tocar la distribución30 – 40 %60 – 70 %Casi todo son horas: derribo, colocación, pintura y remates sobre lo que ya hay.
Reforma integral de gama media40 – 50 %50 – 60 %Reparto equilibrado. Es el caso más frecuente en un piso del Gironès o del Pla de l’Estany.
Reforma integral de gama alta50 – 60 %40 – 50 %Las horas son prácticamente las mismas; lo que sube es el precio de lo que se coloca.
Rehabilitación de masía o casa de piedra30 – 45 %55 – 70 %Consolidación, humedades, muros irregulares y accesos: horas difíciles de prever sobre plano.
Franjas orientativas de mercado sobre el presupuesto de ejecución, IVA aparte. No son una tarifa ni una oferta: el reparto real sale del presupuesto por partidas hecho después de una visita.

Dos presupuestos con el mismo total pueden tener, por tanto, dos mitades muy distintas, y el que lleva más material no es necesariamente el mejor ejecutado. Lo que decide si una reforma aguanta veinte años casi nunca es la marca del azulejo: es quién lo colocó, sobre qué y con cuánto tiempo.

Adónde va el dinero, capítulo a capítulo

Este es el reparto que vemos más a menudo en una reforma integral de un piso de 80 a 100 m² con instalaciones nuevas y cambios puntuales de distribución. Cada línea incluye su material y sus horas: en la obra no existe una línea de «mano de obra» separada del trabajo que hace.

CapítuloQué incluye% del totalPeso de la mano de obra en la partida
Derribos y escombroDesmontajes, derribo de tabiques, sacas y contenedores, transporte a gestor autorizado.5 – 8 %Muy alto
Albañilería y tabiqueríaTabiques nuevos, rozas, cierre de rozas, nivelaciones y recrecidos.8 – 12 %Alto
Instalación eléctricaCuadro, circuitos, mecanismos, puntos de luz y certificado de instalación.8 – 12 %Medio-alto
Fontanería y saneamientoAgua fría y caliente, desagües, agua caliente sanitaria y ayudas a los aparatos.7 – 11 %Medio-alto
Climatización y ventilaciónEquipos, conductos, rejillas y extracción de cocina y baños.5 – 10 %Medio-bajo
Pavimentos y revestimientosBaldosa, parquet o vinílico, alicatados y toda su colocación.12 – 18 %Medio
Carpintería interiorPuertas, marcos, tapajuntas, armarios empotrados y herrajes.8 – 12 %Bajo
CocinaMobiliario, encimera y electrodomésticos de encastre.10 – 16 %Bajo
Aparatos de bañoPlato, mampara, sanitarios, muebles y grifería.4 – 7 %Medio-bajo
Pintura y rematesPreparación, plastecidos, pintura y repasos finales.4 – 7 %Muy alto
Medios auxiliares, seguridad y gestiónProtecciones, equipos, fianzas y tasas, coordinación y documentación.3 – 6 %No aplica
Reparto orientativo de una reforma integral de piso en las comarcas de Girona. Los extremos no suman exactamente el 100 % porque cada tramo se mueve de forma independiente.

La tabla se lee en dos direcciones. En vertical le dice dónde está el dinero: pavimentos y revestimientos, cocina y carpintería interior se llevan entre los tres cerca de un tercio del presupuesto. En horizontal le dice de qué clase es: en los capítulos de arriba compra sobre todo horas y en los de abajo sobre todo producto.

Por eso, si tiene que recortar, ya sabe por qué lado. Cambiar de referencia de material no tiene ninguna consecuencia técnica siempre que la nueva sea apta para el uso; quitar tiempo de un derribo, de una impermeabilización o de una preparación de paredes se ve a los dos años.

Qué hay dentro del precio de una partida

En el presupuesto lee «alicatado de paramento vertical, 32 m², a tantos euros el metro». Ese número no es el precio del azulejo ni el de la hora del colocador: es un precio compuesto que tiene que cubrir seis cosas.

En obra pública la forma de componerlo está reglada y sirve de referencia: el artículo 131 del Real Decreto 1098/2001 añade al presupuesto de ejecución material unos gastos generales de estructura del 13 al 17 % y un beneficio industrial del 6 %. Una reforma privada no está obligada, pero la estructura del precio es exactamente la misma, y es lo que explica por qué un precio «a pelo» siempre parece más barato.

ComponenteQué cubre¿Se ve en el presupuesto?
MaterialLa pieza, el cemento cola, el mortero de junta, los perfiles, las fijaciones y los recortes que no se aprovechan.Sí, si el presupuesto es por partidas
Mano de obraHoras de oficial y de ayudante con el coste empresarial completo: cotizaciones, convenio, ropa, EPI y formación obligatoria.Rara vez desglosada
Maquinaria y medios auxiliaresCortadora, aspirador de corte, andamio, puntales, protecciones de pavimento y el transporte de todo ello.Casi nunca
Costes indirectosEncargado, replanteo, pedidos, control de ejecución y la parte de almacén que toca a la obra.No
Gastos generalesOficina, seguro de responsabilidad civil, gestoría, software de presupuestos y vehículos.No
Beneficio industrialEl margen que permite a la empresa seguir existiendo y responder de una garantía dos años después.No
Estructura de un precio unitario. Los porcentajes de referencia de gastos generales (13–17 %) y beneficio industrial (6 %) son los del artículo 131 del Real Decreto 1098/2001, para contratación pública.

Las cuatro últimas líneas son exactamente las que desaparecen de un precio de barra de bar. No dejan de existir: alguien las paga igual. Si no es en la factura, se pagan con el bolsillo de quien hace el trabajo, con su cotización o con la calidad de lo que a usted le queda en casa.

Por qué un precio de «solo mano de obra» no se puede comparar

Le llega un presupuesto por partidas para un baño completo y, para el mismo baño, un precio de «mano de obra, el material lo pones tú» que es menos de la mitad. Parece que haya miles de euros de diferencia. No hay ninguna: son dos cosas que no se pueden restar.

  • En el precio de partida hay material, horas, medios auxiliares, gestión de residuos, coordinación entre gremios y garantía. En el precio de mano de obra hay horas.
  • Los recortes, las piezas rotas y el material que sobra ya están dentro de la partida. Con material suyo los paga aparte, y a menudo dos veces.
  • Si al cabo de un año una junta se fisura, en la partida hay un único responsable. Con material suyo, la primera conversación es sobre de quién es la culpa.
  • Un precio de partida solo se puede comparar con otro precio de partida, con la misma medición y el mismo alcance.

Para compararlos de verdad, póngalos en dos columnas con las mismas mediciones y busque qué líneas le faltan a uno de los dos. Casi siempre la diferencia no es de precio unitario sino de alcance: derribo, protección de lo que se queda, retirada de escombro, ayudas de albañilería al electricista y al fontanero, y la pintura final. Las preguntas concretas que hay que hacer antes de firmar ya tienen artículo propio.

Comprar el material por su cuenta: quién responde de qué

La lógica es evidente: si la tienda me lo vende a mí, me ahorro el margen de quien me lo trae. En la práctica, lo que se ahorra por un lado se pierde por tres.

SituaciónMaterial dentro de la partidaMaterial comprado por usted
Cantidad que hay que pedirLa empresa hace la medición con el porcentaje de recorte que corresponde según el formato, la trama y los encuentros.Lo calcula usted o se lo calcula quien vende, que no es quien coloca.
Pieza que llega rotaSe reclama y se repone entre profesionales, a menudo el mismo día y sin parar el tajo.La reclamación es suya, con sus plazos y su transporte.
Falta material a media colocaciónEs un problema de la empresa y queda dentro del precio cerrado.Es una jornada parada, y una jornada parada de un equipo se factura.
Material que sobraQueda como reserva de reposición o se regulariza si el presupuesto lo prevé.Lo paga entero y se lo queda en el trastero.
Defecto que aparece un año despuésUn único interlocutor responde de la partida entera, producto y colocación.Primero hay que decidir si el defecto es del producto o de la colocación, y esa conversación la lleva usted.
IVA aplicableSigue el tipo de la obra si se cumplen las condiciones de la Ley 37/1992.Al 21 %, como cualquier compra en tienda.
Quién responde de qué según quién aporta el material. La conclusión no es que nunca haya que comprarlo por su cuenta, sino que el ahorro debe calcularse con todo esto dentro.

Tiene sentido para una pieza concreta —una grifería determinada, una luminaria, un mueble que le gusta— si está dispuesto a asumir su plazo y la decide antes de empezar, con las fichas técnicas en la mano. Lo que casi nunca compensa es comprar el material que hace el trabajo de verdad: cemento cola, morteros, láminas impermeabilizantes, tubos y fijaciones. Es barato en relación con el total y es exactamente aquello de lo que depende que la partida aguante.

El IVA depende de cuánto material aporta la empresa

El artículo 91 de la Ley 37/1992 del impuesto sobre el valor añadido permite aplicar el tipo reducido del 10 % a las obras de renovación y reparación de viviendas, pero solo si se cumplen tres condiciones a la vez.

  1. Quien encarga la obra es una persona física que no actúa como empresario o profesional y destina la vivienda a uso particular; las comunidades de propietarios también entran.
  2. La vivienda terminó de construirse o de rehabilitarse como mínimo dos años antes del inicio de las obras.
  3. Quien ejecuta las obras no aporta materiales por un coste superior al 40 % de la base imponible de la operación.

La tercera condición es la que ata todo este artículo con la factura. Si la empresa aporta material por encima de ese umbral, la operación entera —horas incluidas— tributa al tipo general. Y si el material lo compra usted, lo pagará al 21 % en la tienda cuando dentro de una partida habría podido ir al tipo reducido junto con el resto: sobre un material que sea el 40 % de la obra, esos once puntos son cerca de un 4 % del total, a menudo más que el margen que quería ahorrarse. Cualquier decisión fiscal concreta debe confirmarla su asesor con los datos de su obra.

Las partidas que no se ven

Hay una parte del presupuesto que no deja ningún rastro visible cuando la obra termina. Es la primera que se recorta cuando se pide un precio más bajo, y ahí está buena parte de la diferencia entre dos presupuestos del mismo baño.

  • Protección de lo que se queda: entrada, ascensor, puertas, mobiliario y rellano. Es un día de trabajo y evita una reclamación de la comunidad.
  • Ayudas de albañilería a los industriales: abrir y cerrar rozas, pasos de conductos y agujeros. Cuando no constan en ninguna parte, acaban siendo del cliente.
  • Gestión de residuos: el Real Decreto 105/2008 obliga a entregar el escombro a un gestor autorizado, y los ayuntamientos piden fianza al conceder la licencia.
  • Seguridad y salud: el Real Decreto 1627/1997 obliga a designar un coordinador cuando en la obra trabaja más de una empresa.
  • Legalizaciones: certificado de instalación eléctrica y la documentación que después le pedirán para vender o alquilar.
  • Limpieza final y repasos: la semana que casi nadie presupuesta y que siempre existe.

Por qué una hora de oficial no vale lo mismo que una de ayudante

Porque no compran lo mismo. Una hora de ayudante compra fuerza de trabajo; una hora de oficial o de industrial cualificado compra criterio, y el criterio es lo que evita tener que rehacer la partida. No encontrará aquí tarifas por oficio —varían según el convenio, el gremio y el momento—, pero sí qué compra exactamente.

TrabajoQué aporta el oficioQué pasa cuando se hace con menos oficio
Replanteo inicialFijar cotas, niveles y ejes antes de que nadie pique nada.Puertas que no encajan, pavimentos con desnivel y baldosas que no casan en las esquinas.
Pendientes e impermeabilizaciónAsegurar que el agua llegue al desagüe y que no pase por debajo.La reparación más cara de una casa: para arreglarlo hay que desmontar el baño entero.
Instalación eléctricaDimensionar circuitos y protecciones y dejarlo documentado y certificado.Una instalación que funciona el primer día y que después no se puede ampliar ni legalizar.
Uniones de tuberíaPrensar o soldar con la herramienta, la pieza y la presión correctas.Fugas que aparecen cuando todo está ya cerrado, alicatado y pintado.
Colocación de gran formatoPlanimetría del soporte, doble encolado y juntas calculadas.Piezas huecas que suenan al pisarlas, cantos desconchados y juntas abiertas al cabo de un invierno.
Encuentros y rematesResolver los encuentros entre materiales, que es donde se mira una obra.Es el detalle por el que una reforma parece barata aunque no lo haya sido.
Ninguno de estos trabajos se factura por horas al cliente: se cobra dentro de la partida. Pero es exactamente ahí donde se decide el resultado.

A la habilidad se le suma la estructura. El coste de una hora incluye la cotización, el convenio del sector, los equipos de protección y la formación obligatoria en prevención de riesgos, y la Ley 32/2006 reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción exige a las empresas que intervienen estar inscritas en el Registro de Empresas Acreditadas y acreditar esa formación. Cuando un presupuesto es mucho más barato que el resto, la pregunta útil no es «cómo puede ser», sino «cuál de estas líneas no está».

Entonces, ¿qué es lo más caro de una reforma?

Depende de cómo se cuente, y las tres respuestas son ciertas a la vez.

  1. Por capítulo, pavimentos y revestimientos, seguido de la cocina: entre los dos pueden pasar del 25 % del presupuesto.
  2. Por naturaleza del coste, la mano de obra, repartida dentro de todas las partidas y por eso nunca visible en una sola línea.
  3. Por decisión, mover cosas de sitio: cambiar la distribución, mover un punto de agua o bajar un techo encarece instalaciones, albañilería y revestimientos a la vez.

Y una cuarta respuesta que no sale en ningún presupuesto: lo más caro es lo que hay que volver a hacer. Una impermeabilización mal resuelta o una instalación que no se puede certificar se pagan dos veces, y la segunda siempre cuesta más, porque hay que sumarle derribar lo que ya estaba acabado.

Cómo leer un presupuesto para ver adónde va el dinero

  1. Exija capítulos y mediciones: metros cuadrados de alicatado, metros lineales de roza, unidades de mecanismo.
  2. Compruebe que constan el derribo, la protección, las ayudas de albañilería a los industriales, la gestión de residuos y la pintura final.
  3. Mire si el material está definido por formato y calidad o solo por precio: no es el mismo compromiso.
  4. Pregunte qué tipo de IVA se aplica y por qué, y pida que conste en el documento.
  5. Pregunte quién ejecuta cada gremio y si es personal propio o subcontratado: subcontratar no es peor, pero usted tiene que saber quién responde.
  6. Ate los pagos a hitos de obra comprobables, no a fechas del calendario.

Con estas seis cosas encima de la mesa, dos presupuestos dejan de ser dos números y pasan a ser dos propuestas comparables. Cuando venimos a ver una obra tomamos medidas y devolvemos un presupuesto abierto por partidas, con el material definido y el alcance escrito: es la única manera de que ambas partes sepan qué se ha acordado antes de que nadie pique una pared.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cobra un albañil por hacer un baño completo?

En la obra no se cobra así. Un baño completo no es trabajo de un solo oficio: intervienen derribo, albañilería, fontanería, electricidad, impermeabilización, colocación y montaje, y cada cosa se presupuesta como una partida con su material y sus horas. Como referencia orientativa de mercado, un baño completo de 4 a 6 m² en las comarcas de Girona se mueve entre 4.500 y 9.000 €, material incluido. Un precio de «solo mano de obra» existe, pero no incluye lo mismo y no se puede comparar con él.

¿Qué proporción es normal entre mano de obra y materiales?

En una reforma integral de gama media, la mano de obra y los medios que la sostienen suelen ir entre el 50 y el 60 % y el material entre el 40 y el 50 %. En acabados básicos la balanza se inclina aún más hacia las horas y en gama alta hacia el material. Son franjas orientativas: el reparto concreto de una obra sale del presupuesto por partidas.

¿Me sale más barato comprar yo el material?

Pocas veces. Pierde el cálculo del recorte, asume las reclamaciones y el transporte, paga las jornadas paradas si el material llega tarde y parte la garantía entre dos responsables. Además, el material comprado en tienda lleva el 21 % de IVA, mientras que dentro de una partida puede ir al tipo reducido si la obra cumple las condiciones de la Ley 37/1992. Tiene sentido para una pieza concreta que quiere sí o sí, decidida antes de empezar.

¿Qué es lo más caro de una reforma?

Por capítulo, los pavimentos y revestimientos y la cocina. Por tipo de coste, la mano de obra, repartida dentro de todas las partidas y por eso invisible en una línea propia. Y por decisión, mover cosas de sitio, que encarece instalaciones, albañilería y revestimientos a la vez. Lo más caro de todo, sin embargo, es lo que hay que rehacer.

¿Por qué dos presupuestos del mismo baño se diferencian tanto?

Casi siempre por alcance, no por precio unitario. Revise si los dos incluyen derribo y retirada de escombro, protección de zonas comunes, ayudas de albañilería a los industriales, impermeabilización bajo el plato, mecanismos, pintura y limpieza final. Con las mismas partidas en las dos columnas, la diferencia suele reducirse mucho.

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